10 consejos para practicar deporte en verano

Practicar deporte para llevar un estilo de vida saludable es un hábito que deberíamos mantener durante todo el año. Sin embargo, con la llegada de las altas temperaturas en verano es importante tener en cuenta algunos factores para que la práctica de deporte no se convierta en un riesgo.

Toma nota de estos 10 consejos que debes tener en cuenta si haces deporte este verano:

#1 Calienta antes de empezar el ejercicio. Estirar antes y después de hacer ejercicio es fundamental para evitar las temidas agujetas, así como los tirones dolorosos y no deseados.

#2 Elige la hora apropiada. Si lo tuyo es el running lo mejor es aprovechar las horas de menos calor y sol, como las mañanas a primerísima hora o las tardes cuando cae el sol. Evita siempre las franjas horarias más conflictivas, como el medio día.

#3 Desayuna antes de salir. Practicar deporte en ayunas provoca que tu cuerpo tome la energía en los primeros 15 minutos de todas las fuentes disponibles (músculo, grasa…) y deje las reservas de azúcar tan bajas que corres riesgos de hipoglucemias o agotamientos. Así que, mantén siempre buenos niveles de energía y toma alimentos fácilmente digeribles antes de hacer el ejercicio.

#4 Usa ropa cómoda y ligera. Escoge las prendas más cómodas para ti, sobre todo transpirables para pasar el mínimo de calor, y que te permitan libertad de movimientos específicos en tu deporte. 

#5 Bebe mucha agua. Sobre todo, antes, durante y después de realizar ejercicio físico. Recuerda que, si la sudoración es excesiva, beber agua puede que no sea suficiente para evitar la deshidratación.

#6 Cuida tu alimentación. Es muy importante realizar las cinco comidas al día y llevar una dieta equilibrada y, sobre todo, que compense el gasto energético del entrenamiento y reponga en tu organismo los líquidos y minerales que eliminas en él.

#7 Protégete del sol. Aplica un protector solar sobre tu piel siempre que vayas a entrenar. Utiliza siempre una crema solar de protección alta, y mejor si utilizas una gorra para proteger la cabeza de la radiación solar.

#8 Ten cuidado con los golpes de calor. Ante el mínimo síntoma de golpe de calor: mareo, fatiga, náuseas o calambres, para de hacer ejercicio y bebe agua.

#9 Entrena en compañía. No solo porque es más divertido, también porque os podréis ayudar mutuamente en caso de necesidad.

#10 A tu ritmo. No te machaques. Haz ejercicio de forma moderada, adecuando los tiempos a tu condición física y al desgaste energético de tu cuerpo.

Consejos para guardar tu mascarilla cuando no la lleves puesta

La mascarilla ha dejado de ser obligatoria en España en exteriores, siempre y cuando podamos mantener el metro y medio de distancia y no nos encontremos en lugares donde se pueden generar aglomeraciones. En espacios cerrados sigue siendo necesario su uso. Esta nueva medida implica que ahora nos la pongamos y quitemos con más frecuencia que antes, por lo que tenemos que prestar especial atención a cómo la guardamos para que no se contamine.

Recordemos que las mascarillas usadas son un posible foco de contagio. Cuando te las quites, guárdalas de modo que no queden en contacto con ninguna superficie.

ASÍ SÍ:

  • Fundas de tela.
  • Sobres de papel.
  • Fundas de plástico que permitan la ventilación.

ASÍ NO:

  • Sueltas en el bolso o en el bolsillo.
  • Bolsas de plástico cerradas.
  • Fundas de plástico cerradas que no permitan la ventilación.
  • Colgadas del brazo
  • Cadenitas “cuelga-gafas”

¡Y recuerda! Lávate las manos al ponerte y al quitarte la mascarilla.

5 consejos para preparar tu piel para el verano

Con la llegada del buen tiempo y el aumento de las temperaturas, exponer nuestra piel al sol después de tantos meses hibernando puede sorprender a nuestro cuerpo y, lo que es peor, provocarnos efectos nocivos a medio y largo plazo.

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Piel que se celebra este 13 de junio, te animamos a que tomes nota de estos 5 consejos para cuidar tu piel y prepararla para la exposición solar.

#1 Exposición paulatina

Lo primero que debemos tener en cuenta es que tenemos que exponernos al sol de forma paulatina. Es decir, ir eliminando capas de ropa poco a poco. Después de meses en los que la mayor parte de nuestra piel ha estado escondida del sol, no podemos exponerla de repente al 100%. Tiene que ser un proceso gradual, a medida que va llegando el calor y aumentando las temperaturas.

#2 Alimentación

El cuidado de la piel empieza por dentro.  Las frutas y verduras son una fuente de antioxidantes para el cuerpo que ayudan a hacer frente a agentes externos como el sol o la contaminación. Estos alimentos contienen betacaroteno, que contribuyen a mejorar el aspecto de la piel y además potencian el bronceado.

Junto con la alimentación es importante la hidratación, bebiendo agua de forma regular y aumentando la ingesta en las horas de intenso calor o cuando realices ejercicio.

#3 Protección solar

¡Protección solar siempre! No solo cuando vayas a la playa. Hay muchos lugares donde pasamos horas y horas expuestos al sol sin ser conscientes de ello, por ejemplo, en la misma ciudad. Utiliza una protección solar con una elevada concentración de antioxidantes que frenen el daño celular causado por las radiaciones UVA y UVB, especialmente para aplicar en el rostro. Te ayudará a potenciar las defensas de tu piel evitando el envejecimiento prematuro y reduciendo la aparición de arrugas y manchas.

#4 Exfoliación

¡Renueva tu piel! Utilizar un exfoliante corporal natural durante o después de la ducha ayuda a rejuvenecer nuestra piel, dejar a un lado la piel apagada del invierno y empezar a eliminar las pieles muertas. La exfoliación fortalece la dermis, aporta elasticidad y suavidad a la piel y a la vez la hace más resistente al sol, lo que favorece el bronceado.

#5 Hidratación

Después de la exfoliación, es un buen momento para hidratar la piel. ¡A tener en cuenta! Hazte con una crema de fácil aplicación y rápida absorción. Otra opción es aplicar tras la ducha un aceite corporal natural con la piel húmeda mediante masajes circulares. Los aceites como el aceite de marula o aceite de rosa mosqueta, altamente hidratantes, reducirán estrías y cicatrices, además de nutrir en profundidad.

Campaña de vacunación contra la COVID-19

La campaña de vacunación contra la COVID-19 sigue avanzando en nuestro país. Antes o después, todas las personas que lo deseemos iremos recibiendo la vacuna conforme al calendario que las autoridades sanitarias vayan marcando en cada comunidad autónoma.

Con la finalidad de que nos preparemos para cuando llegue nuestro turno, los expertos en epidemiología nos ofrecen una serie de consejos a seguir antes, durante y después de la inyección de la vacuna.

#1 Asegúrate de que puedes recibir la vacuna contra el nuevo coronavirus

Si padeces una enfermedad preexistente -desde obesidad a una patología autoinmune-, estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta con tu especialista si puedes ponerte la vacuna o no. Asimismo, si das positivo en una PCR o has estado expuesto a alguien con la enfermedad, no debes acudir al sitio de vacunación hasta que hayan pasado los síntomas y el periodo de aislamiento.

#2 No cambies tus rutinas por la vacunación, no necesitas ir en ayunas ni automedicarte

El día o las horas previas a la vacunación no requieren ninguna rutina o tratamiento especial. Te puedes vacunar en cualquier circunstancia, hayas comido, bebido o hecho deporte. Tampoco es necesario tomar medicamente preventivos.

#3 Se recomienda vacunar en el brazo no dominante

Dado que el dolor y la hinchazón en el lugar de la inyección se presenta en uno de cada 10 vacunados, se recomienda inocular la vacuna en el brazo no dominante. Es decir, si eres zurdo, vacunarte en el brazo derecho, y viceversa.

#4 Lleva puesta la mascarilla todo el tiempo e intenta mantener las distancias de seguridad

Tú o cualquiera de los allí presentes, podría ser un portador asintomático de SARS-CoV-2 y contaminar la sala.

#5 Cerciórate de que conoces los efectos secundarios que debes reportar tras la vacunación

Los síntomas más frecuentes de las vacunas de COVID-19 -y el resto de vacunas, en general-son el dolor y la hinchazón en el lugar de la inyección, los dolores de cabeza y, en menor medida, la fiebre o las reacciones cutáneas alrededor del pinchazo.

Sin embargo, has de comunicarte con tu médico si empiezas a experimentar efectos adversos graves: si el enrojecimiento o la sensibilidad aumentan después de 24 horas o si los efectos secundarios te preocupan o parecen no estar desapareciendo al cabo de algunos días.

#6 Para reducir el dolor, utiliza un paño frío y ejercita el brazo

Puedes aplicar un paño limpio, frío y húmedo sobre el área del pinchazo para aliviar los efectos adversos comunes de la vacuna contra COVID-19. Asimismo, usar o ejercitar el brazo te ayudará a disminuir el dolor que puedas sentir en la zona.

#7 Espera, al menos, 14 días antes de recibir cualquier otra vacuna

Los centros sanitarios también especifican que aquellas personas que tengan planeado recibir alguna otra inyección inmunizadora deberán esperar 14 días antes de inocularse la vacuna COVID-19.

#8 Sigue llevando mascarilla e implementando las medidas de seguridad como si no estuvieses vacunado

Las vacunas contra la COVID que requieren 2 dosis podrían no protegerte hasta una semana o dos después de administrarse la segunda inyección. Es decir, aunque recibas las dos dosis de las vacunas todavía podrías contagiarte, ser portador asintomático y crear un nuevo brote de SARS-CoV-2.